La cocina checa

La cocina checa y también la morava tienen mucho en común con la cocina austriaca más conocida, y un poco también con la cocina bávara. Gracias a los siglos de común estado (primero en el Imperio Romano Germánico y luego en el Imperio Austro-Húngaro) la cocina checa no solo se inspiraba en la cocina austriaca, sino mas bien era alcontrario. Muchas amas de casa checas se iban a la rica Viena donde cocinaban en casas de burguéses comidas que conocían de su tierra.

Como en Bohemia y Moravia la gente era relativamente rica, podía darse el gusto de comer huevos, aves de corral como pollos, gallinas, patos o gansos. Cada finca criaba cerdos y muchos también vacas.

A las vacas se les criaban no solo por su leche, sino también por su carne. Era una costumbre también tener conejos y cabras. Por el contrario las ovejas se criaban excepcionalmente, principalmente en Moravia.

Pero la gente tenía que trabajar duro, además a menudo en un clima crudo y así, desde el punto de vista actual, la cocina checa y morava es excelente, pero rica. Además de una comida sustanciosa, no solo los domingos, sino también durante de la semana, la gente disfrutaba de variados dulces. Los más frecuentes eran los buchteln, los kolaches y de las bolas de harina con frutas.

la cocina dulce es muy variada y hay cientos de recetas. Utiliza abundante harina de trigo, huevos, azúcar y fruta, y de estos ingredientes y muchos otros ingredientes, las amas de casa checas pueden crear mágicamente muchas maravillas. Esta variada y muy sabrosa cocina checa y morava queremos no solo mostraros, sino también provocar vuestro interés en probar. ¡No os decepcionará!

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